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Importante: Se agradecen los comentarios, correcciones y críticas del lector

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mayas, Cabezas Cortadas y Crepas con Cajeta

Edición especial conmemorativa del segundo aniversario del fin del mundo.

Cenote
Heme aquí nuevamente, recién llegado de unas vacaciones en la Riviera Maya, con esposa y amigos, sufriendo el crudo invierno tropical, con playas de arena blanca, mar cálido color turquesa, albercas (piletas, piscinas), sol, calor, ...en fin, como en el Caribe.

Además conocimos 6 cenotes diferentes y nos internamos, nadamos y esnorkeleamos en varios de ellos.

También disfrutamos de algunas delicias gastronómicas locales, entre las que destacan las crepas con cajeta, que como la primera parte de su nombre sugiere, son crepes (panqueques finitos como los franceses) con ...dulce de leche! Sííiií, panqueques con dulce de leche mejicanos!!!! Otro ejemplo de evolución convergente paralela, como el huevo frito y el ojo.
Crepas con cajeta!!!

La Riviera Maya es muy hermosa y está bien preparada para el turismo, manteniendo aparentemente su esencia natural.
El impacto ambiental nos es desconocido.
Parece una zona muy segura, alejada de la tremebunda violencia a que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación sobre otras regiones de Méjico. Aquí el mayor peligro está dado por la probabilidad (no nula) de que a uno le caiga un coco en la cabeza desde una palmera, mientras sorbe una piña colada, recostado en una reposera (tumbona) o sobre la blanca arena tropical. No es broma, un cocazo caído desde varios metros de altura podría resultar letal.

Muchos de los habitantes actuales son mestizos, descendientes de los mayas y los conquistadores españoles. Cuando llegaron los europeos, el imperio maya ya habia sucumbido, probablemente debido a las guerras entre sus distintas ciudades y con los aztecas, y también porque habían consumido sus recursos naturales sin renovarlos, lo cual demostraría (segun el científico Jared Diamond en El tercer chimpancé: origen y futuro del animal humano) que el problema no es nuevo ni exclusivo de la civilización tecnológica actual.
Playa de Tulum

En general son gente muy  simpática, de sonrisa fácil y trato amable. Son eficientes a ritmo lento y calmado, inclusive cuando uno consigue irritarlos en una discusión. Da la impresión de que ninguna catástrofe podría acelerarlos.




Algunos tienen voces agradables que recuerdan los doblajes de series de TV norteamericanas.

Templo de Kukulkan
Recorrimos las ruinas de Tulum y Chichen Itza. Durante la visita de esta última, a más de 30 grados bajo el sol agobiante, un guía local nos ametralló con abundante y controvertida información, parte de la cual intentaré transmitir aquí antes de que mi memoria la distorsione.

Mientras en Europa transcurría la Edad Media y el principio del Renacimiento, en Yucatán los mayas desarrollaron su civilización.
Eran buenos astronómos y sabían navegar guiándose por la estrella Polar, como los vikingos. Construían impresionantes pirámides y palacios en ciudades que fundaban cerca de las canteras de donde sacaban los materiales de construcción.

Aunque parezca increible, conocían el círculo, pero no la rueda.
Arrastraban toneladas de bloques de piedra deslizándolos sobre troncos que rotaban... y aun así no se les ocurría inventar la rueda (?!).
Calendario maya
Claro, por eso fundaban las ciudades cerca de las canteras.

Un notable contrasentido, considerando sus adelantos científicos, que les permitieron vaticinar con sorprendente precisión el fin del mundo para 2012, cuyo segundo aniversario hoy conmemoramos.

Tambien estuvimos en la famosa cancha de pelota, donde se jugaban partidos de 7 contra 7, que hacían avanzar el esférico (balón) sin tocarlo con las extremidades. A los perdedores les cortaban la cabeza, pero eso sí, lo hacían siguiendo un protocolo religioso muy honorable. Las cabezas de los 7 perdedores eran conservadas ceremoniosamente. Por suerte, estas costumbres anticuadas han caído en desuso. En la actualidad a nadie se le ocurriría cortarle la cabeza a la gente aduciendo supuestos motivos religiosos, al menos en la península de Yucatán.

Los mayas tenían avanzados conocimientos.
Creían que el mundo estaba hecho de maíz y su dios principal era Kukulkán, pero también adoraban  al dios Quetzalcoatl traído por los (más) sanguinarios mercenarios aztecas. Luego, siguiendo esa lógica tan particular de las mitologías y religiones, los dos se fundían en el mismo, ¿Kukulcoatl? ¿Quetzakulkán?
Kukulkan como Venus

El sol era el principio masculino y la luna, el femenino, cosa bastante standard, salvo en Alemania, donde el sol es femenino y la luna masculina, pero esto no es nada sorprendente viniendo de donde viene.

Cualquier cosa oblonga (más larga que ancha) era considerada un símbolo fálico, que al golpear la tierra representaba la fertilidad. 

Consideraban bellos a los estrábicos (bizcos). Sobre gustos...

Hacían sacrificios humanos para negociar favores de los dioses. Guerreaban entre sí, y usaban los prisioneros de guerra como esclavos. 

La élite vivía en los palacios de las ciudades amuralladas y los pobres laburantes (trabajadores) en el exterior. Eran unos iluminados, precursores del modelo de inclusión latinoamericano. Sin embargo, por alguna razón ignota, esta precognición no figura en el famoso calendario maya.

Una noche, fuimos testigos de un impresionante baile telúrico, ejecutado con gran destreza y agilidad por un grupo que se definió solemnemente como ¨Cultores (¿o Defensores?) del Resurgimiento de las Raíces Mayas¨. El show fue espectacular, sobre todo para el público femenino, aunque espero fervientemente que lo de las raíces se quede en la danza briosa, pero pacífica, y no pase a mayores. Oh, gran Kukulkan, que nadie pierda la cabeza.

El guía también nos mostró unos árboles de las selva maya que emiten una toxina irritante muy potente cuyo antídoto está en otros árboles convenientemente situados frente a los tóxicos. Claro que esto sólo lo saben los shamanes. Seguramente se refería a los brujos, hechiceros o curanderos mayas, categorías englobadas en el denominador común shaman (chamán) actual, que quizás se puso de moda gracias a la onda New Age, los libros de un tal Castaneda (nunca pude entender si Don Juan era el autor o el personaje, o ambos a la vez, de una supuesta realidad o una supuesta ficción) y a la paradójica difusión global de la cultura norteamericana por parte de sus detractores anti establishment. 

Shaman viene del idioma tungu de Siberia (un poco lejos de la península de Yucatán), que quiere decir ¨el que sabe¨, y se refiere a todo aquel que se atribuye (o a quien se le atribuyen) poderes o conocimientos sobrenaturales en las culturas primitivas, como la New Age. 
Shaman siberiano tungu según un explorador holandés (1692)

Finalmente, con el cerebro recalentado por el sol, la historia y la visión de las magníficas ruinas mayas, emprendimos el regreso, ansiosos por darnos un chapuzón tardío en la alberca (pileta, piscina), ducharnos en la regadera (ducha) y cenar en el excelente buffet libre de nuestro hotel all inclusive.

Feliz 2015, y crepas con cajeta para todo el mundo!!!




















miércoles, 10 de diciembre de 2014

Nadie es perfecto - Historia del intocable futbolero


 En el sistema de castas de la India, un paria, intocable, dalit o panchamas (en malayalam: തൊട്ടുകൂടായ്മ). es una persona que, de acuerdo con las creencias hindúes tradicionales, se considera fuera de las cuatro varnas o castas.(Wikipedia)


A principios de los noventa yo vivia en Italia y Maradona era el rey.  Diego jugaba para el Napoli. Lo amaban hasta los milaneses, que despreciaban a los napolitanos y a todo aquello que viniera de o estuviera al sur de la Lombardía.
En aquellos tiempos, Maradona era sólo el mejor jugador de fútbol del mundo. Todavía no había incursionado en la filosofía, el espectáculo, la religión ni la política.

Algunos italianos creían que 'El pibe de oro" quería decir "El pie de oro" (Il piede d'Oro)

En el trabajo todos sabían que yo era argentino, como el ídolo, y me transferían parte de su gloria, haciéndome víctima colateral de comentarios tan halagueños como incomprensibles. Cabe aclarar que no se trataba de una barrera linguística, ya que mi dominio de la lengua del Dante era casi perfecto.

Desde chiquito (pequeño) fui completamente inmune a los encantos del deporte pasión de multitudes.
Mi deficiencia no parecía genética, ya que mi papá era hincha de Independiente de Avellaneda, y siguió yendo a la cancha (estadio) a  ver los partidos del club de sus amores hasta que su avanzada edad se lo impidió, independientemente (¿valga la redundancia?) de la inseguridad y salvajismo característicos de las tribunas, ya que él tenía platea de socio vitalicio.

Cesar Mistein
Cuando me preguntaban de qué equipo era hincha (Pibe, ¿vos de qué cuadro sos?), yo respondía con temeraria sinceridad:
Ninguno.
Conocí a otros varones aquejados de indiferencia futbolística, algunos están aún entre mis amigos (el viento los amontona), pero la mayoría, solía sucumbir ante la pregunta fatal. Contestaban: River, Boca, etc, el que fuera el cuadro (equipo) preferido de sus familiares más directos. No era cosa de parecer poco varonil, contestando como un rarito (gay).
Cancha de Seguros Allianz, digo del Bayern

A lo largo de mi  existencia itininerante, he vivido en Buenos Aires, Milán, Barcelona, Munich, sedes de varios de los mejores equipos del mundo. Hay que ser muy macho para decir, en cualquiera de estas localidades, en voz alta y en el idioma correspondiente: "el fútbol no me interesa".
Es un juego muy lindo, pero... cómo explicarlo? la idea es tan exótica, tan impensable que resulta aun más anti intuitiva que el efecto túnel cuántico o la dualidad onda-partícula:
Imaginate alguien que se duerme con las óperas. ¿Tenés la imagen mental? Bueno, a mí me pasa lo mismo, pero con los partidos de fútbol. Entre nosotros, con algunas óperas también.

Mi excentricidad resultó implacable, incurable a pesar de las largas charlas de café con los amigos,  las onerosas sesiones de psicoanálisis y los psicotrópicos más potentes.

Mi viejo (papá), al contrario, parecía saberlo todo sobre el futbol. Su erudición era tal que muchas veces yo lo consultaba para tener datos acerca de algún partido importante (que yo ignoraba olímpicamente) y así reducir, en parte, el perjuicio social que mi extraña dolencia me infligía.

Il piede d'oro


Un día entre los días, los comentarios de los italianos empezaron a cambiar de matiz. Los halagos se convirtieron en bromas insidiosas. El mozo (camarero) que servía la comida en la mensa (comedor de empresa) se negaba a llenarme el plato, en broma...pero en serio.
Las sonrisas se volvieron muecas.

Diego jugaba para la selección argentina que había eliminado a
Julio Cortazar
Italia del Campeonato Mundial.

Trágicamente, mi incomprendida condición de paria futbolístico no pudo evitar que cayera sobre mí el escarnio de la traición maradónica.

Durante los 90 y gran parte de los 2000, la sola mención de mi país de origen bastaba para desencadenar en el interlocutor europeo, árabe, israelí, coreano,  japonés o marciano la consabida exclamación universal:

¡¡¡Maradona!!!      
                                                          
Luis Federico Leloir
                                                   El Diego era universal.

Pero ahora es diferente. Con el tiempo todo ha cambiado. Ahora la gente habla de otros temas.





Ahora está Messi.


Oh, destino aciago...
(Les Luthiers dixit).







Dedicado a Jorge. L. Borges (sin filiación futbolística), Julio Cortázar (hincha indiferente de Banfield y fanático del boxeo), René G. Favaloro (hincha fanático de Gimnasia y Esgrima), César Milstein (filiación futbolística desconocida), Luis Federico Leloir (filiación futbolística desconocida) y Roberto Fontanarrosa (hincha de Rosario central)



domingo, 7 de diciembre de 2014

Diario de las buenas noticias

Detalle sangriento compensatorio

Sangre:
Tanto en la noticias, como en el cine y en los reality shows, nos atrae el conflicto, la violencia  y las perversiones: el morbo, como dicen en España.

                                                  
 


Por eso, aunque no las veamos a primera vista, porque no salpican sangre y no venden, recordemos que las buenas noticias también existen.





Aterrizamos a 510.000.000 km de la Tierra!
(Sin morbo)

Condenan a líder religioso afgano por violar una niña de 10 años 
(Nivel de morbo: aceptable) 

Hombre vuelve a caminar gracias a revolucionario trasplante de médula
(Nivel de morbo: medio bajo)

Corazón muerto trasplantado con éxito
(Salpica sangre: sí)

Posible alternativa a los antibióticos
(Nivel de morbo: medio bajo)

Terapia genética para el SIDA
(Nivel de morbo: medio bajo)



sábado, 29 de noviembre de 2014

...que la guerra no me sea indiferente...

La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza
(1984, de George Orwell, publicado en 1949)

 En 1978 yo estaba en la colimba. Algunos dicen que la palabra proviene de corre-limpia -barre, que
Los colimbas se divierten
eran las tres actividades más frecuentes  del soldado conscripto argentino.
 Hay tipos que recuerdan su servicio militar obligatorio con simpatía y hasta con cariño. Cuentan historias de partidos de fútbol entre colimbas y suboficiales y otras situaciones graciosas al estilo de las películas de Olmedo y el gordo Porcel.

DDR Panzer (tanque de la RDA)
Según mi profesor de alemán, su colimba alemana era divertida:  Jugaban a la guerra con walkie talkies y largavistas (binoculares), espiando a través del Muro de Berlín los inofensivos  movimientos de los tanques y soldaditos de la antigua Alemania del Este o RDA (sigla que significaba, misteriosamente: República Democrática Alemana)

Mis recuerdos son más bien pesadillas carcelarias.

Hubo una época particularmente surrealista que quizás algún lector veterano recuerde:
Los vamos a aplastar
A fines de 1978 la junta militar de usurpadores del poder de turno estuvo a punto de llevarnos a la guerra con nuestros vecinos chilenos, gobernados a la sazón por su propio genocida local.
Yo estaba destinado (aunque en realidad el destino no existe) en la compañía de Policía Militar de Palermo, Buenos Aires, donde la disciplina era bastante férrea, y casi todos los tipos eran  más altos que yo. La selección artificial castrense había agrupado en la PM  a tal montón de grandotes que mi metro ochenta quedaba reducido al nivel de un hobbit.
Recién ahora, que vivo entre gigantes vikingos y me acerco vertiginosamente a la sesentena, estoy empezando a acostumbrarme a la idea de no ser el más alto (de la clase, de la foto, de la fila, ni de nada). Bueno, ahora ni siquiera los chinos son petisos (bajitos).

La movilización: Un día nos cargaron a todos, grandotes, petisos y medianos, en varios camiones y
Camino pampeano
nos trasladaron a Santa Rosa, capital de la Pampa, como primera escala hacia el futuro frente de batalla. O no tan futuro, a juzgar por el olor a pólvora que parecía llegar  desde la frontera andina.

¡Qué pan dulce para esta Navidad!
En la ruta, se nos acercaban autos de civiles, de los pueblos vecinos, que nos animaban a pelear, a darles con todo a esos chilenos. Como era casi Navidad nos regalaban cantidades industriales de pan dulce (el panettone italiano) que nos arrojaban como pelotas desde los autos. Había tantos que durante los meses que pasamos en Santa Rosa, sólo desayunábamos pan dulce, obviamente con mate cocido.

La Pampa era árida, calurosa y seca.




Nuevo hogar: Nos alojaron en una "Escuela Hogar", que estaba desocupada porque era época de vacaciones escolares. Las camitas para pibes eran cortas y a los colimbas nos quedaba la mitad de las piernas afuera. 
A la espera del traslado hacia la frontera, la disciplina se había relajado: Había alegres mateadas (reuniones para tomar mate, infusión típica sudamericana que los alemanes insisten en llamar mate-tee), amenas guitarreadas y simpáticos estaqueamientos para los más indisciplinados. En fin, un campamento de verano.


Algunos colimbas conseguían confraternizar con ninfas locales, otros aparecían en medio de la noche con regalos misteriosos como mulitas (especie de armadillo) asadas y los más excéntricos alardeaban de dormir con el fusil cargado (absolutamente prohibido por el reglamento) y la bayoneta bajo la almohada, ya preparados para la acción (?!).

 El corredor de la muerte: Las familias, novias, amigos, etc. fueron autorizados a visitarmos un fin
Canuto Cañete (Carlitos Balá)
de semana, antes de la supuesta movilización final. Algunos vecinos de la ciudad organizaban asados para agasajar a los aguerridos soldados porteños y disfrutar con sus anécdotas bullangueras. Evidentemente, esta gente había visto demasiadas películas estilo "Canuto Cañete conscripto del Siete" o " Los colimbas se divierten".

 Medianoche en el jardín del bien y del mal: Una noche que estaba de guardia con uniforme, casco y fusil en el jardín de la escuela hogar, oí que me llamaba una voz de civil desde la vereda, detras de la ligustrina (seto): -Che, soldado, tomá.-  Y como por arte de magia, apareció una cacerola humeante de ravioles caseros, un lujo prohibido para comsumir a escondidas.

Aclaración necesaria para los que no hicieron el servicio militar: El soldado de guardia tenía estrictamente prohibido hablar, fumar, leer, escuchar música, cantar, beber, comer, etc. Tenía que estar atento a su deber ineluctable: detectar la posible aparición del enemigo. Se le permitía respirar, en caso de emergencia y con el permiso de sus superiores.

Como sea, la gente de la provincia nos mimaba, aunque no recuerdo ninguno que se ofreciera voluntario para ir a pelear contra el odiado vecino andino (¡Chi-chi-chi!  ¡le-le-le!).

La heladerita que dio el mal paso: Un día nos dieron franco (la libertad de salir a pasear sin correa
ni bozal por Santa Rosa). El calor me llevó a la heladería del centro, donde una simpática empleada, que la memoria me presenta joven y rubia con un delantal cuadriculado rosado y crema, me regaló un helado, con una sonrisa de oreja a oreja: -Haría cualquier cosa por ayudarlos a pelear con los chilenos. ¡Ay, que sé yo!, iría de enfermera o algo así. - dijo con los ojitos brillantes de fervor chilenicida.
Sí, demasiadas películas, pensaba yo.
Por alguna razón inexplicable la perspectiva de matar colimbas chilenos a tiros de FAL (fusil automático ligero) o destripándolos con la bayoneta no me terminaba de seducir. Por otro lado, la idea alternativa, donde el destripado era yo, se veía poco reconfortante. No supe qué contestar y me fui sin terminar el helado, que era de frutilla y crema, como el delantal.


... la guerra había sido continua, aunque hablando con exactitud no se trataba siempre de la misma guerra...
(1984)

El concierto: Varios artistas famosos habían viajado a la Pampa para entretener a las tropas.
No me acuerdo de todos. Landriscina contó graciosos chistes de Landriscina, varios músicos folklóricos y modernos (¿Palito Ortega?) cantaron y hasta bailaron algunas bataclanas (bailarinas de cabaret no alemán, ya que en Alemania cabaret es lo que en Argentina se llamaba antes café concert).Todos se despidieron arengándonos a luchar con valor contra los chilenos.
Todos menos Lito Nebbia.
Lito cantó algunos temas meláncolicos, él solo, acompañándose con una guitarra o un teclado. En un
momento sintió la necesidad de parar para hablar y dijo algo así como: "espero que todo esto tan terrible termine pronto y puedan volver a casa tranquilos."
Se tuvo que ir en medio del abucheo general. Me dio la impresión, por la velocidad con que salió despedido del escenario y del campo, que los milicos le imprimieron mayor impulso y aceleración a patadas.

Oh ¡qué bella guerra!
Los jóvenes colimbas, la mayoría inmortales de 18 años, se deslizaban alegremente y sin resistencia aparente hacia un supuesto destino de gloria y honor. Oh, ¡qué bella guerra!

La gente grande y razonable decía que no era el mejor momento para una guerra debido a la inconveniente situación economica, pero que "si hay que ir se irá".

...es un monstruo grande y pisa fuerte, toda la pobre esperanza de la gente.  
(León Gieco, 1978)


Wojtyla
El final: A principios de 1979, la mediación papal de Juan Pablo II  acabó con los preparativos bélicos y todos pudimos volver a casa, como había deseado Lito Nebbia, aquella tarde de aquel verano absurdo.




Epílogo: El servicio militar obligatorio fue abolido durante el gobierno de Carlitos M. (aquel a quien no debe nombrarse y que nadie votó), a raíz de la trágica muerte de un colimba.













sábado, 15 de noviembre de 2014

Breaking bad, los neutrinos y la declinación cuántica

Say my name...
(Walter White)

Max Planck
El fin de semana pasado una hubo jornada de puertas abiertas en el  Instituto de Física Max Planck de Munich.
Fui con mi mujer, meine Frau en alemán. Ahora en Alemania todas las mujeres son Frau, independientemente de su estado civil o tendencia sexual. Una mina es una Frau. Antiguamente era distinto: existían las Frau (o Frauen en plural) casadas y las  Fraulein (señoritas) solteras o solteronas. Actualmente también están las Mädchen (niña, muchacha, piba) palabra de género neutro en el alemán. Aclaración innecesaria:   Los sustantivos alemanes son víctimas de tres géneros: maskulin, feminin y neutrum que se aplican en forma sistemáticamente arbitraria a cada palabra. Por ejemplo el gato es feminin, el perro es maskulin, el niño (Kind)  es neutro y la niña también es neutra, digo neutrum.
Die Frauen. Radiación de cuerpo negro de Planck

Volviendo a Max Planck, también estaba abierto simultáneamente el Instituto Idem de Neurobiología, cuya visita hubiera sido más interesante para mi Frau, que es psicóloga, pero en este universo simple todavía no conseguimos resolver el elemental problema de estar en dos lugares al mismo. 

Tiempo al tiempo.

El Instituto Max Planck de Física fundado originalmente en Berlín en 1917, fue dirigido al principio por Albert Einstein, y luego por W. Heisenberg. Me refiero a Heisenberg Heisenberg, no el Heisenberg de Breaking Bad sino Werner Heisenberg, el del Principio de Indeterminación y el gato 
Werner Heisenberg
paradójico de Schrödinger, premio Nobel en 1932 y Direktor del Institut entre 1942 y 1970.
En el jardín de entrada, había un kiosk donde se podía observar vaporosos experimentos sobre los inusuales comportamientos de los materiales a muy bajas temperaturas conseguidas con nitrógeno líquido a -196 grados.
Apenas entramos en el recinto, nuestra atención fue inmediatamente abducida por un joven y verborrágico científico alemán que nos habló en un inglés very british sobre el experimento en el cual participa: La idea general es explicar el desequilibrio entre materia y antimateria que se produjo después del Big Bang tratando de demostrar que el neutrino es su propia antipartícula, utilizando para ello detectores de germanio protegidos de las interferencias en un laboratorio subterráneo debajo de la mayor montaña italiana, Il Gran Sasso. De paso también buscan trazas de la materia oscura, o dunkle Materie : dunkle como la cerveza negra: Dunkelbier, donde la letra e hace un salto cuántico de un lugar a otro de la palabra debido a la famosa e incomprensible deklination germánica.
Este experimento se realiza a 170 grados bajo cero con Argón líquido y podría parecer algo fresquito si uno no tuviera en cuenta otro que se hace a 7 mK, es decir 7 miligrados Kelvin, o sea 0,007 grados por encima del cero absoluto ( -273,15 grados centígrados). Sí, en serio.

La palabra neutrino en alemán es también neutrino que tiene género neutrum, por pura y absoluta casualidad.  
Il Gran Sasso 


Después nos sumamos a una Führung o visita guiada, en italiano, ya que no había ninguna en español en ese momento, y dejamos pasar una en chino, cuyo desconocimiento por nuestra parte no es responsabilidad del Institut.
Führung, como el lector astuto ya habrá deducido, viene de Führer, con perdón de la palabra. En realidad es un vocablo muy común que significa líder o guía, y que, usado en combinación con otros sustantivos, no representa ningún problema. Por ejemplo: Geschäft significa negocio, y el Geschäftführer es un inofensivo gerente. Lo que siempre conviene evitar es la palabra Führer aislada, sobre todo, si a uno se le ocurre al mismo tiempo extender la mano derecha a 45 grados con la palma hacia adelante haciendo resonar los tacos de los zapatos. Los alemanes son ultra susceptibles a las culpas generadas durante la Segunda Guerra Mundial que su propia reeducación posterior les impide olvidar.
ATLAS
La  simpática Mädchen italiana nos guió por los recovecos del Institut, donde, entre otras sorprendentes maravillas, pudimos ver detalles de la construcción y la sala de control del enorme detector ATLAS del CERN, el acelerador de partículas que está en Suiza y que recientemente demostró la existencia del bosón de Higgs, el cual debido a su relación con el origen del universo fuera irrespetuosamente -para el bosón - apodado "partícula de Dios" (que aquí no tendría ni arte, ni parte ni partícula) 
También estaban los grandes espejos que se construyen para los telescopios del proyecto MAGIC, sigla con resonancias sobrenaturales, pero que quiere decir Major Atmospheric Gamma-ray Imaging Cherenkov Telescope. Como su nombre lo indica, su función es detectar la lluvia de partículas emitidas por los rayos gamma cósmicos, usando la radiación de Cherenkov, unos destellitos azulados.
Observatorio del Roque de los Muchachos en Canarias 
Es una búsqueda frenética por descubrir y estudiar agujeros negros, remanentes de supernovas, núcleos galácticos activos, microquasars, pulsars, estallidos de rayos gama y otras minucias por el estilo. 

Y se me cayó un lagrimón de la emoción al ver a tantos jóvenes de distintas nacionalidades trabajando con entusiasmo, sólo motivados por la gran curiosidad (y posible fama, quizás?) de encontrar respuestas a las preguntas fundamentales del universo, que algún día servirán para explicar como empezó todo esto y para desarrollar tecnologías tan impensables actualmente como lo serían un televisor o un automóvil para un hombre medieval. 

Nuevas tecnologías


Una buena noticia.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Malvinas, los Beatles y las bombachas gauchescas (Argumento para una novela aún no escrita.)


Is all that we see or seem
But a dream within a dream? (Un sueño dentro de un
sueño)
(E.A.Poe)

En 1963, Philip.K. Dick recibió el premio Hugo, algo así como el Oscar de la ciencia ficción por su novela El hombre en el castillo (The Man in the High Castle,1962).  Dick en ese entonces no era muy popular, como dicen los yanquis,  ya que sus sorprendentes ideas, escritas en los años 50, 60 y 70 todavía no habían sido transformadas por el cine de Hollywood en violentas películas de acción (Blade runner, Minority report, Total recall, Paycheck, etc).
En El hombre en el castillo, una novela ucrónica o de historia alternativa, Dick imagina un mundo distópico donde los nazis ganaron  la Segunda Guerra Mundial y los países del “Eje", Alemania, Japón e Italia, ocupan y dominan, con distintos grados de poder relativo, el resto del planeta. De ahí lo de "distópico".
En realidad no fue el único en concebir esa idea: hubo varias novelas y alguna que otra peliculita que también jugaron con el tema.
Plagiando la trama, se me ocurrió hace años un pequeño “experimento mental”, como decía Einstein. Imaginemos lo siguiente, aplicando el “What if…?”(Qué pasaría si..?) como en una historia de ciencia ficción:

 En 1982 Argentina ganó la guerra de las Malvinas.

Ver link: La gota que derramó el vaso
Los medios de difusión sólo transmiten rock nacional, tango,
folklore, y música latinoamericana. El jazz, la música de los Beatles,Yes, Genesis, Jethro Tull, Led Zeppelin, King Crimson, Oasis, los Carpenters, Frank Sinatra, Barry Manilow,  y cualquier otro grupo o intérprete musical  inglés o que cante en inglés están prohibidos, son underground y subversivos. Difundirlos o escucharlos se paga con cárcel, multas o palizas.


Sólo se proyecta cine nacional. Desaparecen las series yanquis de la TV.

Se prohíben los jeans, la minifalda y la corbata, por ser símbolos de la forma de vestir del enemigo. La moda se vuelve telúricamente estilizada. Los hombres usan bombachas de gaucho y las mujeres, polleras (faldas), blusas de criollita y se peinan con trenzas.

El té y el café, infusiones apátridas, son reemplazados obligatoriamente por el mate autóctono, o en su defecto, el mate cocido castrense, a libre elección del consumidor.

El ejército argentino recupera su prestigio y crece su poder. Miles de jóvenes se incorporan a sus filas voluntariamente y los grandes empresarios lo siguen apoyando.
Se prohíben y queman públicamente las obras de todos los escritores extranjeros. Sí, también Freud.

Galtieri es honrado como héroe nacional con un monumento en la avenida 9 de Julio, frente al Obelisco, y su gloria perdura después de su  muerte - inalterada en la ucronía - por los efectos del alcohol.
Lo suceden varias juntas de militares genocidas que no escatiman torturas, desapariciones y corrupciones.

Durante décadas siguen escaseando los derechos humanos. No existen las leyes de Punto Final, ni de Obediencia Debida, ni amnistías porque a nadie se le ocurre juzgar a las juntas por sus crímenes.

Hay mercado negro de jeans, discos de jazz, Los Beatles y Frank Sinatra, y también de libros de Ray Bradbury y Freud.

Los malvinenses o kelpers, sin comerla ni beberla, pasan de ser súbditos de una democracia centenaria del primer mundo a la opresión de una feroz dictadura militar del tercero. Los recursos naturales de las islas recuperadas a los piratas son rápida e inexorablemente dilapidados por los milicos vendepatria.





Pero surge una esperanza: Nace un movimiento de jóvenes rebeldes, que empieza reuniéndose en la clandestinidad para escuchar la música prohibida: Los Beatles. También ven en secreto películas de Woody Allen y hasta se arriesgan temerariamente oyéndolo tocar el clarinete con su orquesta de jazz antiguo. Intuyen que otra forma de vida es posible y terminan convirtiéndose en la fuerza inspiradora que algún día en el futuro traerá la ansiada libertad.  

Ah, usan jeans, a escondidas, debajo de las bombachas de gaucho.

 Chan-chán     (¿Continuará?)







viernes, 31 de octubre de 2014

Recuerdo neblinoso de Milán

En los noventa viví en Milano (Milán) en el norte de Italia.  Casi siempre estaba nublado o neblinoso.
El sol salía una vez por mes. Literalmente.
Un día entre los días, como decía Scherezada, cuando ya hacía un par de meses que recorría el mismo trayecto para llegar al trabajo, me tocó un día claro, el primero de los escasos de cielo limpio. Me quedé boquiabierto al ver las montañas que asomaban del horizonte límpido. Me rasqué la cabeza pensando que me había equivocado de camino (o de ciudad) y después me restregué los ojos creyendo que soñaba. Por primera vez, podía ver los Alpes, inclusive el monte Rosa, en el mismo horizonte que el resto de los días era y volvería a ser una nebulosa blanquecina.

La llanura padana es fría y húmeda. Está sembrada de arrozales que suministran mosquitos en verano y niebla densa, impenetrable, el resto de año.
La humedad se condensa por acción de la luz solar, y se convierte en niebla. Por encima el día es soleado, sin nubes. Es como una plancha de vapor gigante. Cuando llueve, no hay niebla.

La nebbia (sí, como Lito) fitta. La niebla densa, cerrada.

 Viajando hacia Breme, cerca del Po, se pasaba por una ruta brumosa, entre los arrozales, que cruzaban cientos, miles de ranitas que formaban una alfombra viviente, una sombra fugaz, que los autos aplastaban inevitablemete. 

En Milán, cada mañana y cada tarde recorría in macchina (auto) unos 25 km para ir y volver del trabajo. Para evitar horas de embotellamiento, había que desviarse de la autostrada tangenciale o circunvalación "rápida" que estaba eternamemente bloqueada.
Paradójicamente se llegaba antes por carreteras secundarias que atravesaban los pueblitos y localidades del entorno milanés,
 l´hinterland milanese, como dicen los italianos para referirse a la periferia (el gran Milán) usando una palabra alemana que en alemán significa otra cosa, obviamente.
Una de estas rutas entre mi casa y el trabajo pasaba junto al autódromo de Monza. A veces se oía el rugido de los motores durante las pruebas. Pero no se veía nada, ni las paredes.
 El cerebro se conforma con datos frugales: memoriza el borde de un cordón de una vereda (el bordillo de la acera), el color de algún negocio o vidriera (escaparate), la textura del empedrado o del asfalto. No se ven los carteles de señalización ni los nombres de las calles. Es como flotar dentro de una nube.
A veces las luces traseras de algún auto sirven de faro. Parece increíble que uno manejara así, como en piloto automático guiado por un radar cerebral. (No había GPS)

Un ejecutivo japonés, más perdido que turco en la neblina, quedó KO después de 6 horas en la autopista tratando de volver al hotel. Yo tardé sólo 3 horitas para llegar a casa, perdido en los nudos y empalmes invisibles de la autostrada.

Hace poco tuve que volver a Milán por unos días. Fue un viaje de trabajo. En mi recuerdo, la ciudad gris, sin árboles ni espacios verdes, sólo tenía una fuente con agua, en la Piazza della Fontana (como su nombre lo indica).
Me tocaron unos días que parecían londinenses: sol, nubes,  lluvia, frío y calor,... todo en la misma jornada. Pero vi el sol, sin niebla (en Londres ya tampoco hay niebla). Según me explicaron, el cambio climático y la reducción de arrozales conspiraron para hacerla menguar, si no desaparecer.

Hablé en italiano con clientes y colegas milaneses, meridionali (del sur) y florentinos. Me reí con esas ocurrencias y expresiones tan ingeniosas que parecen sacadas de una película de Sordi y Tognazzi y cené una de las mejores cenas de trabajo de los últimos tiempos.

Antes de volver a Alemania, un amigo que todavía vive en Milán, me guió, como a un turista, a través de los -pocos según mi memoria - puntos interesantes, vistosos o francamente hermosos de la capital lombarda: Il Duomo (la impresionante catedral), la hermosísima Galleria Vittorio Emanuelle, donde se puede tomar el caffe espresso más caro de a ciudad, aunque siempre mas barato que el jugo de paraguas de Munich, y el infaltable Palazzo Sforzesco, donde trabajó, entre otros, Leonardo da Vinci, subvencionado por su mecenas del momento, Ludovico Sforza.
Y caminé con mi amigo por calles, aparentemente recién arboladas de los barrios signorili, viajé de nuevo en la Metro, el subte, más eficiente y barato que el de Munich y visité la ex sede principesca de un banco transformada en galería de arte, justo frente a la bellisima (bel-lísima) piazza della Scala. .

Los juegos del tiempo, la niebla y la memoria.





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link no relacionado pero bel-lisimo (poner sonido)